Quiero referirme a ciertos comentarios que hace años eran parte de la conversación en la Ciudad y que por no haber quedado en archivos oficiales, tienden a perderse en el tiempo. Desde luego que deben tener mucho de fantasía, pero personalmente creo que vale la pena que los jóvenes se enteren acerca de cómo vivíamos,  pensábamos y tertuliábamos en otros tiempos. Poco sabemos, por ejemplo, de la llegada del primer carro a la Ciudad a lomo de mula por allá…