El BIENMESABE EDICIÓN 2 

“La cultura no se vende, se regala”

Por: Samuel E. Aguinaga Alcaraz

Comienzo por exponer parte de un trabajo que presenté en  el Centro de Historia de Santa Fe de Antioquia por allá en 1986, el que titulé “La Ciudad de Antioquia en los albores del siglo XX”, para que el lector se entere acerca de cómo era el aspecto físico de la Ciudad en la última década del siglo XIX y, por qué no, a comienzos del siglo XX, sus caminos, parques, etc.

parque santa barbara

Santa Fe de Antioquia

Dice así: En los márgenes de una circular oficial distinguida con el Nro. 560 del Ministerio de Gobierno, de septiembre 21 de 1894, a mano y sin firma de funcionario alguno, que reposaba en el archivo del Municipio cuando estuve organizándolo en una de las piezas de la Casa Negra, encontré una información acerca de la Ciudad de Antioquia, que en mi sentir era un borrador para completarlo con los datos que se obtuvieran en el censo programado para la segunda mitad de 1899, toda vez que aparecían espacios en paréntesis como para ser llenados más adelante. Era una hoja de papel periódico, tostado, que se despedazaba al tocarlo y que me llamó la atención. Su texto hasta donde pude leerlo, porque le faltaban algunos pedazos, es el siguiente:

“EL TERRITORIO DEL MUNICIPIO DE ANTIOQUIA, PERTENECIENTE A LA PROVINCIA DE OCCIDENTE”. 

“El Municipio está dividido para su administración pública en tres secciones o veredas: la- Antioquia, ésta la constituye la población, cabecera del Municipio, antigua y hermosa ciudad situada a corta distancia del Río Cauca y en la ribera izquierda del Tonusco. Su población probable es hoy de 1000 habitantes. 2° Indro. 3° Anocozca”.

“CLIMA El clima es cálido en la cabecera y otros puntos; frío en las fracciones de Indro, Anocozca y puntos cercanos. Se produce en el distrito el cacao, aún cuando lo hay en poca escala debido a la enfermedad llamada “mancha”, que aún no ha desaparecido totalmente y que en tiempos anteriores destruyó grandes y hermosos cacaotales que fueron fuente de riqueza y prosperidad del Municipio. Se producen, además,  el maíz, que da tres cosechas al año, frijoles, caña de azúcar, plátanos, anís, tabaco y multitud de legumbres y hortalizas. Las variedades de árboles frutales no tienen rival en todo el departamento. Los vientos dominantes son en el mes de enero y especialmente de lluvias en octubre y noviembre. La enfermedad común en el Municipio es la fiebre palúdica, y se ha entronizado de tal manera que es ya endémica en el Distrito. Hay poco más o menos 300 propietarios. El pueblo es generalmente jornalero, a excepción de unos cuantos artesanos. Hay también  gran número de comerciantes y pulperos y mayor aún de mendigos. Hay en el municipio 500 familias, por lo menos. El valor de los jornales es por lo común de 50 centavos diarios. Las fincas más notables del Municipio son: Juan Blanco, Valle Real, Belén, Sorrento, La Granja, El Espinal, La Meseta y otras estancias de poca significación. Ninguna de estas fincas rebaja de $ 12.000,oo, antes bien, la de Juan Blanco puede valer $ 25.000,oo.

El valor común de los fletes es el de 8 a 10 pesos carga. En el Municipio hay los siguientes empleos: Un Prefecto con su Secretario y un portero, Alcalde y Secretario, Inspector de Policía y Secretario, un Concejo compuesto por 7 miembros principales y 7 suplentes, un Tesorero de Rentas y un oficial, un Síndico del Hospital, un Alcaide, un Fontanero, un Revisor de escudos, una Junta de caminos compuesta por cinco miembros principales y cinco suplentes, una Junta de Fuentes Públicas constituida por tres miembros principales y tres suplentes, un Administrador de la Renta de Licores, su Secretario y cuatro Guardas, un Administrador de la Renta de degüello de ganado mayor y menor, un Administrador Municipal de Correos Nacionales, un Colector de Hacienda, un Telegrafista, un Cartero, un Administrador de Hacienda del Circuito y un Oficial, un Juez de Circuito en lo Civil, su Secretario y dos oficiales, un Juez Municipal y su Secretario, un Fiscal del Circuito, un Personero Municipal, una Directora de la Escuela de niñas y un Director de la Escuela de Niños, un Inspector local, varios Correristas, 6 gendarmes y 4 Comisarios de Policía. El número de personas que sepan leer y escribir puede reputarse en la cuarta parte del número de habitantes. No hay en el Distrito ni una mina, pues una que empezó a laborarse en el perímetro denominado “El Llano perteneciente al área de la población, se abandonó por pobre. Hay en el Municipio por lo menos 12 trapiches y 3 tejares en servicio.

Antioquia

Lampara Colonial

EL PUEBLO.

Antioquia, cabecera del Municipio está situada en un llano, en terreno de aluvión, (es decir, depósito arcilloso o arenoso que queda después de retirarse las aguas) de forma rectangular, con tres calles longitudinales, denominadas: Calle Real, Calle de El Medio y Calle de la Amargura. El aspecto de la población es triste a causa de la soledad en que sus habitantes, en busca de trabajo, la han dejado.  Influye además, para que la ciudad presente ese tinte sombrío, el aspecto y forma de sus casas antiguas, construidas sin gusto estético aún cuando sí son edificios amplios y propicios para suavizar los ardores del clima. Tiene la Ciudad tres plazas, de éstas es digna de mención la denominada “Martínez Pardo”, llamada así en honor y memoria del más modesto y más ilustre hijo de esta ciudad, Dr. José María Martínez Pardo. En esta plaza están el Palacio Episcopal, la Casa de Martínez Pardo y un gracioso templo dedicado a Nuestra Señora de Chiquinquirá. La plaza la hermosean además, dos simétricas hileras de mangos y palmeras.  La Plaza  Principal de esta ciudad, llamada de Bolívar, también merece especial mención por su amplitud, nivel y hermosura de los árboles frondosos que la sombrean. En esta plaza es donde, por mil títulos admirados, se yergue la hermosa Catedral que posee la Ciudad. (No menciona el documento la tercera plaza, supongo que era la de Santa Bárbara). Salen del poblado el camino de Occidente, empresa halagüeña para el Departamento y especialmente para esta provincia, camino que se considera como de primera clase; los que giran para los distritos de Anzá y Urrao y finalmente las sendas que conducen al Paso Real del Río Cauca y a los caseríos de Barahona, Espinal, Goyás y Pescado. Estos caseríos están bajo la vigilancia de un Inspector o Comisario Mayor que no ejerce funciones de Corregidor”.

“MONTAÑAS. La parte occidental del Municipio la limita una ramificación de la cordillera Occidental de los Andes, cuya dirección es de sur a norte. Las rocas levantantes fueron las sienitas y los granitos y las levantadas los gneis y las esquitas. El terreno es de transición y arbolado. Bosques no hay ya en el Distrito, pues todo está rozado. Si las alturas se consideran en el arte militar como fortalezas naturales, el Municipio se encuentra rodeado de éstas, menos por el este y el sur”.

“LLANO. El único que hay en el Distrito es el que domina la ciudad, en terrenos de aluvión; no hay ríos, bosques ni caserío, por ser de poca extensión, es fácil recorrerlo”.

“RIOS. El Cauca está al sudeste de la Ciudad y corre de sur a norte y el Tonusco que queda al occidente y corre de noroeste a suroeste. Este último río nace en el Alto de la Alegría, una de las protuberancias más notables de la cordillera que separa las aguas que van al río Cauca de las que se derraman en el Atrato. El Tonusco recibe en su curso los riachuelos Puná, Pená, Pescado y otros de poca importancia. Tienen todos su origen en las ramificaciones de la Cordillera mencionada. Al norte, corre el riachuelo Chorquina, único de los que bajan al gran receptáculo del valle por esta parte”.

“Al sur de la Ciudad desembocan en el Río Cauca los riachuelos Juanes, que riega la Hacienda de Obregón y nace en el punto La Chiquita, y más allá, formando límite con el Distrito de Anzá, el Anocozca que viene del Cerro Plateado o de Frontino y se une con el de Noque que nace en la Cordillera de Urrao o Canalón Oscuro. Al Cauca confluye el río Tonusco y este surte de aguas para todos los usos la población. En el río Cauca y en jurisdicción del Municipio, hay establecidos tres pasos públicos: dos de barquetas llamados de El Paso Real y San Nicolás y otro por medio de un puente colgante, el más notable de Sur América, que aún está en construcción, bajo la dirección del hábil ingeniero antioqueño Sr. Dr. José María Villa. En su trayecto que baña el municipio, el río presenta en el curso de sus aguas varios remolinos y saltos. Las orillas de este río así como las del Tonusco, son vegas hermosas, fértiles y prósperas para toda clase de cultivos; y casi todas ellas están cubiertas de labranzas de cacaotal, plataneras y potreros de pasto, con sus respectivas posesiones habitadas de trecho en trecho. En los meses de mayo y octubre, tanto el Cauca como el Tonusco crecen mucho, suelen inundar sus vegas bajas y detener el paso a los transeúntes. Hoy este mal está subsanado en el río Cauca, con el grandioso puente en construcción de que ya se hizo mención. En el Tonusco, logró construirse en el año pasado un pequeño y sencillo puente colgante, que el río en una creciente formidable sepultó en sus hondas”.

Continuará  en la Próxima  Edición